Por Alejandro Bianchi, Presidente de Liveware

El innovador paradigma de fábricas inteligentes plantea profundos cambios en el manejo de recursos humanos y en el liderazgo organizacional. Alejandro Bianchi, Presidente de Liveware, te cuenta las claves para llevarlo a la práctica en este post.

El uso intensivo de Internet y de las tecnologías de punta como la inteligencia artificial, el análisis del big data y la interconexión masiva de sistemas y dispositivos digitales, está dando paso a lo que se conoce como industria 4.0. El nuevo paradigma es el de las “fábricas inteligentes”, que cuentan con cadenas de producción mucho mejor comunicadas entre sí y con los mercados de oferta y demanda, son ágiles para adaptarse a los cambios demandados y respetuosas del medioambiente.

Pero además estas compañías incrementan el valor de sus ofertas creando ecosistemas con otras compañías, generando robustas integraciones entre ellas, y colocando a los datos y a la información en el centro de la escena al momento de tomar decisiones y conocer en profundidad a sus clientes.

La definición de procesos de priorización y asignación de recursos técnicos, humanos y económicos son un factor crítico de éxito, que debe complementarse con la utilización de métodos de trabajo que agilicen a los equipos de desarrollo. A la hora de definir el proceso más adecuado, recomiendo realizar las siguientes preguntas: ¿cuál es la mejor manera de desarrollar este producto?, ¿cuáles son las prácticas críticas tanto de gestión como de ingeniería que se necesitan?, ¿qué indicadores son relevantes para este contexto? y ¿cuál es la composición del equipo que asegure cumplir con los requerimientos del producto?

En relación al organigrama, las empresas digitales tienen estructuras mucho más horizontales, de manera de facilitar la comunicación y la conformación de equipos autogestionados. Las organizaciones del futuro tenderán estructuras conformadas por equipos que serán responsables de punta a punta del ciclo de vida de una o más aplicaciones, esto quiere decir que no solo serán responsables del desarrollo, sino también de la evolución de las mismas y también de su operación. El trabajo de estos equipos estará coordinado por equipos de soporte técnico que los apoyaran en cada caso en donde deben intervenir, tanto sea para resolver problemas como para incorporar una nueva aplicación. En las empresas 4.0 cobran más protagonismo los equipos autogestionados en donde el todo es más que la suma de las partes. De todas maneras, hay roles/ especialidades que están cobrando mayor relevancia en el mundo de la transformación digital: los arquitectos de software tienen un rol crítico en el diseño de la arquitectura de las plataformas digitales en donde deben asegurar disponibilidad, escalabilidad, performance, seguridad e integración. Al mismo tiempo deben cumplir un rol de ‘mediadores’ entre los equipos de desarrollo y los equipos de stakeholders que representan al negocio y adicionalmente los arquitectos deben estar más cerca de los equipos de desarrollo compartiendo sus decisiones y alimentándose también de su conocimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *